miércoles, 30 de noviembre de 2011
Bla Bla Bla
El cerebro gritaba a voces que era incorrecto, gemía de frustración al ver la cara de enamorado de ese tonto corazón. Si, es ridículo, decía el cerebro, sientes mariposas en el estomago, sientes que palpitas mas rápido de lo normal, sientes esa vacío cuando lo ves, sin embargo todo eso es mi culpa, una ilusión que creo para ti. Por favor corazón, suplicaba el cerebro, deja de sentir, deja ya de mirarlo embelesado, deja ya de soñar lo imposible, déjalo ya. Corazón, intentó razonar el cerebro, él no te pertenece, él es ajeno y no te quiere, por favor, piensa y recapacita, las cosas son evidentes y son como son, razona, gritaba el cerebro. El corazón, ausente de la conversación, escuchaba el susurro de como el cerebro le hablaba, bla, bla, bla, era todo lo que escuchaba, como el cerebro le decía que tenía que razonar, no obstante, esa no era su tarea, era la tarea del cerebro, razonar, eso nunca pasaría. Mientras tanto el corazón lleno de amor, lleno de esperanzas y planes fortuitos escuchaba el bla, bla, bla del cerebro y sin embargo, sin importar nada, siguió amando, puesto que esa era su función, ser un corazón.
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